Le enseñamos a acomodarse a nuestro grupo, le preguntamos por su posición, si recordaba algo, pero nada, ni siquiera se familiarizó con ningún instrumento de ninguna especialidad. Esta mujer era extraña por demás. Lo único que noté en ella fue que conocía las oraciones de las guman, pero no era nada hábil en el control de la maia*.
No la entendía, lo mismo, en el estado que estaba no podíamos pedirle mucha ayuda tampoco. La dejamos con la condición que acompañara a Samma y mantuviera la base ordenada.
Un día comenzó a mirarme, a mirarme cuando no le prestaba atención, o supuestamente no lo hacía. Me parecía llamativo, así que hablamos, le hablaba cuando la veía muy callada, cuando no tenía trabajo que hacer, cuando tenía un espacio de ocio. Hablamos. Tenía unos labios interesantes, se sonroja cuando la miraba tan fijo como suelo mirar, debe ser que aún no le dije que soy sordo. No se lo quiero decir, no quiero revelar esa parte de mí aún.
Era una mujer dulce, de movimientos suaves y cuidadosos. Un noche mientras la veía dormir a la luz d una vela casi consumida me di cuenta. Una brisa apagó la luz y yo entré en la oscuridad.
¿Qué podría haber hecho una criatura? ¿Cuál sería su crimen?
Sin pensarlo, sin querer pensarlo, abrió su mano como garra. ¿Y si le mentía?¿Sí sólo actuaba para traicionarlo? Sería muy fácil matarla en ese momento, sólo tendría que fijar su vista y...
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— ¡No!¡No!¡No! ¿Por qué no la matas? —comenzó a lamentarse el deamo lúgubre y decaído, comenzó a escupir sobre sus manos— Lo lamentarás, lo lamentarás.
Una ase la miraba con desconcierto.
— Deamo, ¿qué tienes contra esa vida?
— La quiero a mi lado.
— Pobre, te has perdido. —el bello espíritu la envolvió entre sus varios brazos y se quedó cuidándola.
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— Fimmo, tendrá un fimmo, no puedo matarla.
Guardó sus garras, se sintió extraño, estaba teniendo muchos pensamientos oscuros últimamente. Se acostó en una hamaca precaria que había armado y se acostó mirando a la mujer. Un extraño recuerdo iba y venía en su mente.
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Maile llegó con apuro y levantó a Akron casi tirándolo a rastras por el cuarto. Fue en silencio, pero en un silencio perturbado. El hombre apenas si llegó a despertarse cuando la sintió a su compañera, al reaccionar se levanto y puso en posición de pelea pero entonces sólo recibió un beso.
— ¿Qué sucede? —le preguntó extrañado de su actitud.
— Es Jun Hite*, Akko. —se le acercó y lo tiró del brazo a su habitación.
Una vez dentro él la miraba tranquilo, se sacó la camiseta y sólo se dispuso a satisfacer a su amiga. La tomó por los hombros para besarla con cariño. La joven de ojos grises se deslizó por su cuello y lo olió bien. Siguiendo la tradición ella le lamió la mejilla y él mordió suavemente su cuello. Después sólo se dejaron llevar por el instinto.
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Un par de respiraciones agitadas se sentían en el ambiente, ese día, tan esperado para algunos era sólo una mera excusa para otros. La luz de la luna los iluminó, el joven se levantó de encima, ella se volteó para abrazarlo y se quedaron en silencio. Entonces sienten culpa.
— No deberíamos hacer esto Nila.
— Tienes razón hermano, lo siento. —se culpó sin más.
— Tranquila, no importa, no lo volveremos a hacer.
Y sin embargo, siempre pasaba.
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Samma estaba junto a Piome vigilando, él porque era su turno, ella porque no tenía ánimos de escuchar "ruidos molestos" por toda la casa. Estaba sentada a su lado, mientras éste atento con su doble guadaña a mano. Lucía distante, como siempre pero triste también.
— ¿No deberías estar con tu Ter una noche como esta?
— Mi Ter, dudo que sea así, no quiero forzar más las cosas. Ya me cansé de pelear.
— Ya veo, eres un hombre muy calmo, seguro te darás cuenta.
— ¿De qué Samma?
— De lo que debes hacer con Dathin. —le sonrió y palmeó su espalda con cariño.
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A la mañana siguiente, con el suave despertar de Jun Mo los habitantes de la pequeña casa se levantaron. Akron estaba tan relajado, que se quedó dormido hasta casi la hora del almuerzo. Juva fue a despertarlo, con alegría entró cantando al cuarto y tomándolo cariñosa por el brazo lo llamó para que se levantara.
— Vamos Akko, debes levantarte para comer, Samma y yo preparamos algo especial para hoy.
El hombre desorientado y semivestido, creyó que esa persona a su lado era su amiga, entonces se levantó y la acercó a su pecho mientras decía:
— No te preocupes, ahora estoy mejor.
Cuando la soltó y vio que era Juva se rostro se puso rojo por completo y soltándola sólo bajó la mirada y nervioso después de mucho tiempo musitó:
— Lo siento, emm, yo creí que eras Maile. Yo no tenía tu consentimiento, lo siento, no quise hacerlo.
Antes de que siguiera con su innecesaria disculpa, la mujer lo envolvió en sus brazos y se dejó respirar sobre él un momento. El calor de ella contrastaba tanto con la naturaleza de él, las leves caricias de sus manos sobre su espalda, Akron después de mucho se sintió querido. Se sonrojó, como hacía años no lo hacía. Al separarse de él, la mujer lo miró sonriendo. Se levantaron y fueron juntos a almorzar.
El joven no tenía idea, que desde ese momento su vida había cambiado.
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Las cadenas se le resbalaban de las manos.
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Dathin recibió una carta, una carta de color púrpura, ella con todo lo que significaba aceptarla la contuvo en sus manos y la abrió. Un pedido de esa altura era algo que sólo ella podría llevar a cabo. Lo comentó con el Art Teh, y una noche así como dio aviso salió.
Nunca más regresó.
~~
Maia: energía, aquella que es controlable, el arte de las gumans.
Jun Hite: Noches sin lunas.
Era una mujer dulce, de movimientos suaves y cuidadosos. Un noche mientras la veía dormir a la luz d una vela casi consumida me di cuenta. Una brisa apagó la luz y yo entré en la oscuridad.
¿Qué podría haber hecho una criatura? ¿Cuál sería su crimen?
Sin pensarlo, sin querer pensarlo, abrió su mano como garra. ¿Y si le mentía?¿Sí sólo actuaba para traicionarlo? Sería muy fácil matarla en ese momento, sólo tendría que fijar su vista y...
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— ¡No!¡No!¡No! ¿Por qué no la matas? —comenzó a lamentarse el deamo lúgubre y decaído, comenzó a escupir sobre sus manos— Lo lamentarás, lo lamentarás.
Una ase la miraba con desconcierto.
— Deamo, ¿qué tienes contra esa vida?
— La quiero a mi lado.
— Pobre, te has perdido. —el bello espíritu la envolvió entre sus varios brazos y se quedó cuidándola.
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— Fimmo, tendrá un fimmo, no puedo matarla.
Guardó sus garras, se sintió extraño, estaba teniendo muchos pensamientos oscuros últimamente. Se acostó en una hamaca precaria que había armado y se acostó mirando a la mujer. Un extraño recuerdo iba y venía en su mente.
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Maile llegó con apuro y levantó a Akron casi tirándolo a rastras por el cuarto. Fue en silencio, pero en un silencio perturbado. El hombre apenas si llegó a despertarse cuando la sintió a su compañera, al reaccionar se levanto y puso en posición de pelea pero entonces sólo recibió un beso.
— ¿Qué sucede? —le preguntó extrañado de su actitud.
— Es Jun Hite*, Akko. —se le acercó y lo tiró del brazo a su habitación.
Una vez dentro él la miraba tranquilo, se sacó la camiseta y sólo se dispuso a satisfacer a su amiga. La tomó por los hombros para besarla con cariño. La joven de ojos grises se deslizó por su cuello y lo olió bien. Siguiendo la tradición ella le lamió la mejilla y él mordió suavemente su cuello. Después sólo se dejaron llevar por el instinto.
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Un par de respiraciones agitadas se sentían en el ambiente, ese día, tan esperado para algunos era sólo una mera excusa para otros. La luz de la luna los iluminó, el joven se levantó de encima, ella se volteó para abrazarlo y se quedaron en silencio. Entonces sienten culpa.
— No deberíamos hacer esto Nila.
— Tienes razón hermano, lo siento. —se culpó sin más.
— Tranquila, no importa, no lo volveremos a hacer.
Y sin embargo, siempre pasaba.
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Samma estaba junto a Piome vigilando, él porque era su turno, ella porque no tenía ánimos de escuchar "ruidos molestos" por toda la casa. Estaba sentada a su lado, mientras éste atento con su doble guadaña a mano. Lucía distante, como siempre pero triste también.
— ¿No deberías estar con tu Ter una noche como esta?
— Mi Ter, dudo que sea así, no quiero forzar más las cosas. Ya me cansé de pelear.
— Ya veo, eres un hombre muy calmo, seguro te darás cuenta.
— ¿De qué Samma?
— De lo que debes hacer con Dathin. —le sonrió y palmeó su espalda con cariño.
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A la mañana siguiente, con el suave despertar de Jun Mo los habitantes de la pequeña casa se levantaron. Akron estaba tan relajado, que se quedó dormido hasta casi la hora del almuerzo. Juva fue a despertarlo, con alegría entró cantando al cuarto y tomándolo cariñosa por el brazo lo llamó para que se levantara.
— Vamos Akko, debes levantarte para comer, Samma y yo preparamos algo especial para hoy.
El hombre desorientado y semivestido, creyó que esa persona a su lado era su amiga, entonces se levantó y la acercó a su pecho mientras decía:
— No te preocupes, ahora estoy mejor.
Cuando la soltó y vio que era Juva se rostro se puso rojo por completo y soltándola sólo bajó la mirada y nervioso después de mucho tiempo musitó:
— Lo siento, emm, yo creí que eras Maile. Yo no tenía tu consentimiento, lo siento, no quise hacerlo.
Antes de que siguiera con su innecesaria disculpa, la mujer lo envolvió en sus brazos y se dejó respirar sobre él un momento. El calor de ella contrastaba tanto con la naturaleza de él, las leves caricias de sus manos sobre su espalda, Akron después de mucho se sintió querido. Se sonrojó, como hacía años no lo hacía. Al separarse de él, la mujer lo miró sonriendo. Se levantaron y fueron juntos a almorzar.
El joven no tenía idea, que desde ese momento su vida había cambiado.
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Las cadenas se le resbalaban de las manos.
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Dathin recibió una carta, una carta de color púrpura, ella con todo lo que significaba aceptarla la contuvo en sus manos y la abrió. Un pedido de esa altura era algo que sólo ella podría llevar a cabo. Lo comentó con el Art Teh, y una noche así como dio aviso salió.
Nunca más regresó.
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Maia: energía, aquella que es controlable, el arte de las gumans.
Jun Hite: Noches sin lunas.
Interesante el Jun Hite o.o noche de instinto parece xD
ResponderEliminarMe dejó intrigada lo de Dathin, cómo que nunca más regresó? D:
Akko es muy tierno, demasiado :3 Espero que el próximo capítulo llegue pronto, acompañado de algunos dibujos OwO
Me encanta esta historia nee-chan, me gusta mucho ;v;